TRAUMATISMOS-DAÑOS CEREBRALES QUE AFECTAN A LA VISIÓN

Hablamos de lesiones cerebrales adquiridas cuando el cerebro sufre un daño de forma espontánea. Pueden ser internas (accidentes cerebro-vasculares, tumores, etc.) o externas (traumatismos craneoencefálicos).

La lesión cerebral adquirida puede inducir a muchas consecuencias visuales. Las alteraciones binoculares, como la visión doble (situación muy frecuente en estos casos), provocan en el paciente un estado de frustración, que se agrava por la solución que se les suele dar: taparse un ojo. En varias ocasiones, existen otros síntomas visuales que pueden pasar desapercibidos incluso por el propio paciente, por lo que no recibirán una atención específica.

Tareas cotidianas como leer, conducir o pasear se hacen difíciles en este tipo de pacientes, que ven su vida truncada al no poder realizar las actividades que hasta el momento de la lesión podían llevar a cabo sin problemas.

En muchas ocasiones, estos síntomas (sobre todo en los traumatismos craneoencefálicos) son difíciles de interpretar por los diferentes especialistas, ya que no existen evidencias físicas que puedan corroborar la existencia de su sintomatología, que en muchos casos está relacionada con el sistema visual (problemas espaciales, falta de concentración, de memoria, etc.).